De una manera muy real, los creyentes en la Santa Muerte la aceptan como una figura en sus vidas, una santa o una diosa a la que hay que seguir, compartiendo la idea de que la muerte es el máximo igualador: no importa si usted es rico o pobre, bueno o malvado, amable o malévolo; Algún día, en algún momento, la muerte, en este caso la muerte personificada, nos llega a todos.
Originaria de México en época de los aztecas, la Santa Muerte es también una de las figuras religiosas de más rápido crecimiento en los Estados Unidos y los festivales en su honor son abundantes, ya que los individuos y las familias buscan una reflexión reflexiva a la vez que divertida, sobre nuestra mortalidad.
ORACIÓN
En el nombre del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo,
mi amada presencia de Dios en mí,
que yo soy ______
(nombre de quien hace la oración)
Jesucristo vencedor que en la cruz fuiste vencido,
vence a _____ (nombre de la persona amada)
que esté vencido conmigo;
en el nombre del Señor si eres animal feroz,
manso como cordero,
manso como la flor del romero,
tienes que venir a mi.
