Obatalá nos alienta a ser pacientes y a manejar los asuntos con calma y razón.
Su ashé (poder) está perfectamente encarnado en su color favorito: el blanco.
Siempre está vestido de blanco y todas sus ofrendas son blancas para reflejar su pureza espiritual y la frialdad de su energía.
El blanco es el color más sagrado en la santería porque representa a Obatalá.
ORACIÓN
Padre mío, amantísimo consejero,
poseedor de la bondad infinita,
protector de todos, hasta de los que no te conocen
y a veces nunca llegan a conocerte.
poseedor de la bondad infinita,
protector de todos, hasta de los que no te conocen
y a veces nunca llegan a conocerte.
