Esta es una antigua oración para ensalmar que detiene y limpia toda clase de maleficios. Desde hace cientos de años ha sido utilizada por curanderos, sanadores y rezadores con muy eficaces resultados. Comienza santiguándose:
En el nombre del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo.
Decir el nombre del afectado_____
Criatura de Dios,
yo te curo y ensalmo,
de mal aire, mefítico, colado, pestilencial,
pantanoso, de ojos de brujos y hechiceros,
magnéticos y endemoniados, de duendes,
maleficios y males impuestos, susto,
quebranto, fiebre, tabardillo, anima arrimada,
costado y de cualquier dolencia
que tengas en tu cuerpo,
botándole donde se queme
y no haga daño a nadie...

