ORACIÓN
Glorioso San Anselmo,
bienaventurado pastor de almas
siempre favoreciste a los más débiles,
y de un modo más especial
a los enfermos y peregrinos.
Baluarte de la cultura,
nunca dejaste en el abandono
a tus hermanos más infelices,
los mas pobres y necesitados,
a quienes dabas cobijo y alimento
y cuidabas sus enfermedades y miserias.
