Todo el que lleve esta oración,
no le llegarán brujas
ni fluidos de espíritus inhumanos
y todas las cosas del Demonio,
serán dominado diciendo:
La hostia y cáliz traen las manos,
para que comamos los dos
y el resto que queda
es para que ensarte,
con las palabras de Dios
y el Santísimo Manuel
y la Santísima Trinidad,
vengan y callen
las malas lenguas de mis enemigos,
sea hombre o mujer
que quiera hacerme daño
y que sean llevados al pie
de la Santísima Cruz
como fue llevado Nuestro Señor
al Calvario y con el paño
con que secaron el sudor de Jesucristo
sea la consagración de esta oración.
