lunes, 15 de abril de 2019

ORACIÓN A SAN LÁZARO (BABALÚ AYÉ) PARA PEDIR SANACIÓN Y AYUDA

 
Los Católicos identifican a San Lázaro como el pobre de una de las Parábolas de Jesús, el cual se alimentaba de las sobras los ricos mientras que en Santería, según la leyenda, castigado Babalú Ayé por Olofin, su cuerpo fue cubierto de úlceras y luego murió. Pero, fue resucitado por el propio Olofi debido a las insistentes súplicas de otros orishas del Panteón.
En cualquiera de las dos advocaciones, San Lázaro es santo patrón de enfermos, prestando más atención a los que sufren llagas o enfermedades contagiosas. Es uno de los santos más milagrosos.
 
ORACIÓN
 
Glorioso patrón de los pobres,
en tantos tormentos me veo,
que sólo llamando a tu espíritu
encuentro consuelo
para que me des lo que yo deseo,
y que encuentre que mis males sean mediados
con solo decir esta oración:

En el nombre de San Lázaro,
que los buenos espíritus me ayuden
y que vengan en mi auxilio
cuando yo padezca algún mal
o si estoy en peligro, que los detengas.

 

Que a mí no lleguen,
y haced, San Lázaro,
que tu espíritu sea mi fe,
que esto me sirva de prueba
de vuestra protección,
 y que todo el que a mi lado estuviere
en ti San Lázaro encuentre
la fortaleza que necesite.

Danos la fuerza que necesita la materia
para poder llevar las pruebas del camino de la vida
en este planeta en que habitamos
mandados por Dios, Nuestro Padre,
pues en ti pongo mi fe
para que me salves en esta ocasión
y des consuelo a mis grandes males
para que consiga otro porvenir
mejor a este que tengo.

Que en el nombre de San Lázaro
los espíritus malos se alejen de mí,
con esta protección:

San Lázaro conmigo, yo con Él:
Él delante, yo tras Él,
para que todos mis males haga desaparecer.
 
Que haya gloria para todos.
 
Amén.
 
San Lázaro se venera en los panteones yoruba y católico. Dentro de la Santería, es la figura en la que más fe depositan los cubanos ya que concede los milagros de curación a los enfermos.

Su festividad se celebra el 17 de diciembre y en general, las ofrendas que se le hacen son ramos de flores, velas o comida.
 
Se hacen estas ofrendas para propiciar los milagros que se traducen en la solución de situaciones difíciles, generalmente relacionadas con enfermedades graves o, también en ocasiones, para conquistar a la persona que uno ama.
 
Esta adoración a Babalú Ayé o San Lázaro, nació con la aparición africana de este santo en El Nuevo Mundo y la historia del orisha trata de como un hombre de vida disoluta fue dominado por Olofi, Dios Supremo en la mitología Yoruba, por haber violado compromisos con esta deidad.
 

 
Así, según la leyenda, el cuerpo de Babalú Aye fue cubierto de úlceras y luego murió. Pero, fue resucitado por el propio Olofi debido a las insistentes súplicas de otros orishas del Panteón.
 
La religiosidad popular lo presenta con tales características. Se le describe como un anciano encorvado, acompañado por dos perros, apoyado en dos abdominales y cargando un saco de yute en su hombro. Este saco, con un tamaño más pequeño y lleno de maíz tostado, se ha convertido, a medida que pasa el tiempo, en uno de los atributos que identifica a los orishas en la santería como un elemento de protección contra las enfermedades, especialmente las enfermedades contagiosas.
 
En la iglesia católica, sus devotos adoran a San Lázaro de Betania, hermana de María y Marta que fue resucitada por su amigo Jesús. Lázaro de Betania llegó a ser obispo de Marsella, pero murió por su fe cristiana.
 
Babalú Ayé, también podría ser reconocido como el mendigo  de una parábola de Cristo, que se convirtió en un “santo” en la creencia popular cubana.
 

 

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